La raza Avileña-Negra Ibérica, es la raza bovina autóctona del Centro de la Península Ibérica caracterizada por su perfecta adaptación para aprovechar los recursos del entorno en el que está presente de alto valor medioambiental, con buenos rendimientos productivos, elevada fertilidad y longevidad, así como cualidades maternas muy acusadas. La Asociación de Criadores integra a los ganaderos y registra a los animales en el Libro Genealógico, fomentando la mejora genética y la extensión de la raza y sus productos finales: hembras futuras reproductoras y carne de calidad diferenciada amparada por la IGP Carne de Avila.
Tiene un sistema de producción extensivo y trashumante. El sistema trashumante en la raza Avileña-Negra Ibérica es una práctica ancestral y fundamental que permite su cría extensiva, moviendo el ganado a pie entre pastos de verano, principalmente en la Sierra de Gredos y zonas de invierno en las dehesas de Castilla-La Mancha, Extremadura y Andalucía, lo que garantiza su bienestar, promueve la biodiversidad, la sostenibilidad y produce una carne de alta calidad con infiltración de grasa, siendo vital para la supervivencia y mejora de la raza autóctona.
Carne con sello de calidad: La alta calidad de la carne de la Raza Avileña-Negra Ibérica permitió que en 1988 Carne de Ávila fuera la primera Denominación de carne fresca amparada en España y que, poco después, se incluyera en el primer grupo aprobado en la Unión Europea como Indicación Geográfica Protegida.
Desde agosto de 2014, la Carne de Ávila procedente de la raza Avileña-Negra ibérica, cuenta con el logotipo 100% raza autóctona, concedido por el MAPA.
Otra de la característica más importante a destacar es la capacidad para producir un ternero en un intervalo de poco más de un año, con unas condiciones productivas y de calidad de carne que han permitido su reconocimiento como la PRIMERA DENOMINACIÓN DE CARNE FRESCA AMPARADA EN ESPAÑA y estar dentro del primer grupo aprobado en la Unión Europea como Indicación Geográfica Protegida.
La carne procedente de estos animales presenta consistencia firme al tacto, ligeramente húmeda y textura fina. El color es brillante entre rojo claro y rojo púrpura, con grasa de color blanco a crema y de una elevada apreciación global por su terneza, intensidad y calidad del sabor.
Carne de calidad diferenciada y reconocida históricamente, primera Indicación Geográfica Protegida de carne fresca reconocida en España.
IGP Carne de Ávila en la que la madre debe ser de la raza.